“¿Qué tienen los pobres en la cabeza?”: la charla que arrasa en internet

377
Anuncios

Lo queramos o no, seamos conscientes o no de ello, vivimos inmersos entre ideologías y prejuicios, que pueden llegar a nublar nuestro razonamiento.

Una charla TED tiene ya más de un millón de reproducciones en las redes sociales y aborda en forma cruda (y en primera persona) los preconceptos que tenemos hacia los pobres.

La carta de marzo

Mayra Arena es una joven de Bahía Blanca, Argentina. Más específicamente de Villa Caracol, una de las más pobres de la localidad.

Este año llegó al conocimiento de la gente, cuando publicó una carta, que tuvo un gran impacto en redes sociales, en la cual cuenta las duras experiencias de su vida.

Una parte central del texto es la diferenciación entre ser pobre y ser marginal.

“Cuando sos marginal, como mi vieja, aceptás que tu único futuro es la pobreza. No te interesa tener nada porque estás segurísimo de que nunca vas a poder tener nada. A los ricos los mirás con bronca, son unos miserables que no te dan nada, ni trabajo. A mi vieja nunca le dieron ni trabajo… si sos marginal, no esperás nada del mundo”, afirma Arena.

En cambio, otro es el caso de la pobreza.

“Cuando sos pobre, lo que te salva de caer en la marginalidad, es la esperanza de salir de esa pobreza. Es muy dificultoso, porque labures de lo que labures, empezás ganando muy poco y tenés muchas, pero muchas necesidades para cubrir. Además, siempre tenés en la familia alguien que está peor y ayudás. En lo poco que podés, ayudás. Entonces todo crecimiento se hace más lento, porque le comprás zapatillas a tu nene, pero no podés dejar de comprarle a tu hermanita. Y mi hermana vuelve a cenar el mate cocido con un pancito, para comprarle una campera buena a la más chica. Entonces sos sostén tuyo y de tu familia, porque sos pobre, pero tu vieja es marginal y sabés que no va a conseguir laburo”, recalca.

Ella hace otra aclaración con respecto a la pobreza: “Cuando sos pobre y venís de familia pobre, no marginal, aunque no lo creas ya tenés un montón de ventajas. Tenés otra forma de ver la vida de entrada: son tus propios padres los que te dicen que con esfuerzo vas a lograrlo. Y salís, por supuesto con muchísimo esfuerzo, pero tarde o temprano salís adelante. Con ganar un buen sueldo ya vivís mejor, cubrís tus necesidades y vas mejorando, poco a poco, tus posibilidades”.

Anuncios