Schumacher: lo que hace llorar al gran campeón

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Inmóvil

Schumacher está postrado desde 2013.

En un día trágico, sufrió un terrible accidente de esquí en Meribel, Francia.

Su vida cambió para siempre. Pudo vencer el acecho de la muerte, sobrevivió al coma en un hospital y luego fue trasladado a su mansión, convertida en una clínica de última generación.

Su esposa Corinna adaptó una habitación completamente, teniendo en cuenta las nuevas necesidades. El campeón pasa sus días rodeado de un equipo médico de 15 especialistas, que permanece junto a él las 24 horas del día, representando un costo de unos 150.000 dólares semanales, además del dinero que la familia lleva invertido entre sus estadías en diferentes hospitales, traslados y el acondicionamiento de la habitación de su casa.

De acuerdo a lo poco que se ha informado, Schumacher experimentó algunos avances en su recuperación. En la piscina en la que realiza su rehabilitación, ha podido hacer algunos movimientos, aunque no puede caminar ni hablar.

Ahora puede estar en una silla de ruedas, en una fase más de su lenta recuperación.

Emoción

El gran campeón alemán está en su mansión a orillas del Lago Geneva, en la ciudad suiza de Gland. El entorno natural es maravillo y él no es ajeno a eso.

Cuando mueven su silla de ruedas y lo ubican al lado de la ventana, para que pueda ver el hermoso lugar, algo ocurre en el interior de Michael.

Algo que de tan simple, conmueve. Schumacher llora.

Las lágrimas brotan de sus ojos, irrefrenables. Una y otra vez. Una emoción que el alemán no puede contener y que quizás no quiera.

Pero esa no es la única circunstancia en que el campeón llora, ya que lo hace con una estimulación cerebral muy específica.

Como parte del proceso de recuperación, los médicos le colocan auriculares con sus mejores recuerdos.

Y con algunos de ellos, las lágrimas brotan de los ojos de Michael.

El campeón llora cuando el sonido de los auriculares es de motores de autos de competición.

Sigue luchando

El lento avance de Schumacher se basa principalmente en el cuidado y la contención brindados por su esposa, Corinna Betsch, a quien él mismo describió como su “ángel guardián” antes de su accidente. Hace poco, se difundió la noticia de que la familia iba a mudarse a la isla de Mallorca, en España, algo que fue rotundamente desmentido por la mujer.

Hace 2 años se lanzó la cuenta oficial del campeón en redes sociales, bajo el lema #KeepFighting (‘Sigue luchando’). Allí se publican imágenes de sus años de gloria en la Fórmula 1 y se difunden las opiniones de las personalidades del automovilismo que lo recuerdan.

Es un buen mensaje: sigue luchando, campeón. Millones de personas en el mundo estamos contigo.

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