Solo las mujeres que son muy buenas en la cama hacen estas 7 cosas en el sexo.

1073
Anuncios

 

​La mayoría de los artículos que podemos encontrar en internet acerca del placer sexual hablan de las cosas que deberían hacer los hombres para complacer a las mujeres; la mayoría de los artículos están enfocados al sector masculino, por la simple razón de que muchos de ellos no tienen idea de cómo tratar a una mujer en la cama. Pero en el sexo también se busca la equidad, por eso es importante conocer también lo que las mujeres pueden hacer en la cama.

​Aunque muchas mujeres sepan qué hacer para volver loco a su pareja, se inhiben porque piensan que, al portarse de cierta forma en la cama, él dejará de pensar en ella como una ‘esposa’ y la verá como una amante, pero esto no es verdad si se cuidan ambos aspectos: dentro y fuera de la cama.

​Todos los expertos coinciden en que lo más importante es ser tu misma, dejar de lado los prejuicios, no rechaces todas las posiciones que no conoces y descubre que también tú tienes fantasías que te gustaría cumplir, comportarte siempre como tú sientes que deberías actuar en ese momento.

​Puedes empezar tomando la iniciativa. Esta es una de las principales quejas de los hombres, quienes creen que siempre deben ser ellos quienes den inicio a la relación sexual. Las mujeres que son buenas en la cama, no se detienen al iniciar la relación, así que hazlo, él lo agradecerá.

​El sexo, además de placentero, es saludable, y se han identificado algunas prácticas comunes a todas las mujeres que saben bien qué hacer en la cama:

1. Saben que tienen derecho al placer.

En el sexo debes preocuparte por el placer de tu pareja, pero también por el tuyo. Las mujeres deben asumir su sexualidad con plenitud y no anular su disfrute solo por complacer a su pareja, así que piensa en posiciones y juegos que te permitan llegar al orgasmo junto con él.

2. Saben interpretar el cuerpo y las reacciones del otro.

El sexo es divertido, pero es necesario poner atención en los detalles y respuestas corporales de la otra persona. Se requiere dedicación, caricias y estímulos sexuales que fortalecerán su complicidad y hará que ambos sepan dónde están las zonas erógenas del otro.

Anuncios